MAURO JIMÉNEZ Y ALLAN FLORESDESTACAN POR COSTA RICA EN LAFINAL REGIONAL DE S.PELLEGRINOYOUNG CHEF ACADEMYCOMPETITION 2026-27

Oct 16, 2026 | Eventos nacionales

Dos chefs costarricenses destacaron entre los talentos
culinarios de Latinoamérica y el Caribe durante la Final Regional de la S.Pellegrino
Young Chef Academy Competition 2026-27, celebrada en Panamá. Mauro
Jiménez, chef de El Silencio Lodge & Spa, obtuvo el segundo lugar con su plato
insignia «Memorias», mientras que Allan Flores, del restaurante Amana, alcanzó el
tercer puesto con «Inheritance».
El primer lugar fue para la brasileña Ana Flávia Batista, quien conquistó al jurado
con su plato insignia «Maíz de la abuela» y aseguró su participación en la Grand
Finale de la competencia, que se celebrará en Milán, Italia, en 2027. Allí
representará a Latinoamérica y el Caribe junto a jóvenes chefs de distintas partes
del mundo.
La Final Regional reunió a 15 jóvenes talentos, quienes presentaron sus platos
insignia ante un jurado integrado por reconocidas figuras de la gastronomía
internacional. A lo largo de la competencia, los participantes demostraron su
técnica, creatividad y visión personal mediante propuestas que reflejan la
diversidad culinaria y las historias que inspiran a una nueva generación de chefs.
Para Costa Rica, los resultados de Jiménez y Flores también permiten conocer las
historias y los conceptos que cada uno llevó a la competencia. Aunque sus
propuestas parten de experiencias distintas, ambas utilizan la gastronomía como
una forma de expresar identidad, memoria y conexión con el territorio.
Mauro Jiménez construyó su propuesta desde el encuentro entre sus raíces
peruanas y Costa Rica, país que hoy considera su hogar. Para el chef, representar
al país es una forma de retribuir, a través de su cocina, las oportunidades que ha
recibido desde su llegada.
Su plato insignia, «Memorias», reúne elementos de ambos territorios: la
profundidad de la cola de res, el maíz en distintas expresiones, el ají amarillo
como reflejo de sus raíces peruanas y productos costarricenses que representan
el territorio que hoy llama hogar. La propuesta combina ingredientes vinculados
con sus orígenes y con las experiencias que han marcado su desarrollo
profesional en Costa Rica.
“Representar a Costa Rica en una competencia de este nivel y obtener este
resultado significa muchísimo para mí. Llegué desde Perú con el sueño de crecer
como cocinero y encontré en este país oportunidades para aprender, evolucionar y
convertirme en el profesional que soy hoy. Poder contar esa historia a través de
‘Memorias’ y compartir con el mundo la conexión entre mis raíces y el país que
considero mi hogar es motivo de un enorme orgullo y gratitud”, expresó Jiménez.
Por su parte, Allan Flores alcanzó el tercer lugar con «Inheritance», una propuesta
que recoge recuerdos familiares y rinde homenaje a la influencia de su madre en
su relación con la cocina. Su resultado representa un reconocimiento a una
propuesta personal que busca expresar la identidad costarricense a través de sus
ingredientes y de una mirada contemporánea sobre la tradición.
El banano y el cerdo son los protagonistas de su plato insignia. El banano se
aprovecha en su totalidad: fruta, cáscara y corazón, como símbolo de respeto por
el producto y sostenibilidad, mientras que el cerdo aporta profundidad y tradición.
Mediante técnicas contemporáneas, Flores transforma recuerdos personales en
una experiencia gastronómica que evoca el origen, la memoria y la herencia.
“Detrás de ‘Inheritance’ hay una parte muy importante de mi historia, de los
recuerdos de mi madre y de lo que la cocina representa para mí. Poder compartir
esa historia en una competencia internacional y obtener este reconocimiento es
una gran alegría y una motivación para seguir creciendo. Me llena de orgullo poder
mostrar, a través de nuestros ingredientes y nuestra gastronomía, todo lo que
Costa Rica tiene para contar”, expresó Flores.
Detrás de estos resultados también estuvo el trabajo de dos mentores que acompañaron a
los chefs costarricenses en cada etapa del camino.
Henry Quesada, chef y copropietario de Conservatorium, restaurante ubicado en Ciudad
Colón y que ocupa el puesto 53 en la lista Latin America’s 50 Best Restaurants, fue el
mentor de Mauro Jiménez. Su guía fue clave para perfeccionar “Memorias” hasta el más
mínimo detalle, desde la presentación del plato y el discurso ante el jurado hasta la
medición de los tiempos de ejecución. Más allá de la técnica, Quesada fue una fuente
constante de inspiración para Jiménez durante todo el proceso.
Por su parte, Kenneth Ruiz, chef y copropietario de Amana, en Barrio Escalante, y
representante de Costa Rica en la sexta edición de la competencia (2024-2025), acompañó
a Allan Flores desde el inicio: creyó en su propuesta y lo animó a participar. Juntos
prepararon el discurso de presentación y trabajaron de forma constante en cada detalle de
“Inheritance”, revisando tiempos y probando el plato una y otra vez hasta llevarlo a su
máximo nivel. Ese acompañamiento se refleja en el resultado alcanzado por Flores. La
entrega de ambos mentores, que compartieron su experiencia con una nueva generación
de cocineros, también forma parte de este logro para la gastronomía costarricense.
Las propuestas de ambos chefs reflejan distintas maneras de abordar la cocina
desde la experiencia personal. Mientras Jiménez explora el encuentro entre sus
raíces peruanas y su vínculo con Costa Rica, Flores recurre a la memoria familiar
y al aprovechamiento integral de los ingredientes para desarrollar una narrativa
culinaria propia. Sus resultados sitúan al talento costarricense entre los
protagonistas de esta edición regional de la competencia
La ganadora, Ana Flávia Batista, también encontró en su historia personal la
inspiración para su plato insignia, «Maíz de la abuela», elaborado bajo la mentoría
de Mirela Rafaneli Peres. Para la chef brasileña, el maíz está estrechamente
ligado a sus recuerdos de infancia y a las celebraciones que compartía con su
familia.
“Este es un premio muy especial para mí. El maíz tiene una carga afectiva muy
importante en mi infancia, por las fiestas del maíz que vivía con mi familia y, sobre
todo, por mi abuela. Poder llevar ese recuerdo conmigo, primero a Latinoamérica y
ahora tener la oportunidad de representar a Brasil y a Latinoamérica y el Caribe
ante el mundo entero, significa muchísimo para mí. Es un honor enorme poder
compartir un poco de mi historia y de nuestra gastronomía a través de este plato”.
Como ganadora regional, Batista continuará su preparación para la Grand Finale
de 2027 junto a su nuevo mentor, Luiz Filipe Souza, quien formó parte del jurado.
Durante esta etapa, recibirá orientación y acompañamiento para perfeccionar su
plato insignia, desarrollar su filosofía culinaria y prepararse para la competencia
internacional.
Además del reconocimiento principal, otros tres chefs fueron distinguidos con
premios complementarios durante la Final Regional. Kevin Chávez Cazarin, de
México, recibió el S.Pellegrino Award for Social Responsibility por su plato
«Entre el mar y el traspatio», un reconocimiento que distingue las prácticas
sostenibles reflejadas en el plato insignia. Diego Ramírez Mosquera, de Colombia,
obtuvo el Acqua Panna Connection in Gastronomy Award con «Pachamanca»,
por su propuesta de conexión entre tradición y modernidad. Por su parte, Ana
Flávia Batista recibió el Fine Dining Lovers Award por «Maíz de la abuela»,
distinción que reconoce al chef que mejor expresa sus convicciones personales a
de las Artes, que reunió a representantes de la industria gastronómica y autoridades
locales. La celebración fue conducida por Ana Beliza Mercado y
través de su plato insignia. Los ganadores de los respectivos títulos globales se
anunciarán durante la Grand Finale de 2027.
La competencia formó parte de una agenda de tres días en Panamá, concebida
para celebrar la identidad culinaria de la región y propiciar el intercambio entre
jóvenes chefs, mentores y referentes internacionales. Las actividades comenzaron
en el Casco Viejo, con una visita al Mercado San Felipe Neri, donde los
participantes conocieron ingredientes y sabores locales.
La experiencia continuó en Calle Dragones con un podcast conducido por el
gastrónomo panameño Jorge Chanis Barahona, junto a tres integrantes del jurado
y Nelson Freitas, ganador de la S.Pellegrino Young Chef Academy Competition
2022. Inspirado en la edición especial «Dinner Dialogues» de S.Pellegrino, el
espacio exploró cómo la gastronomía despierta la curiosidad, genera
conversaciones y contribuye a definir la identidad personal y cultural.
El momento central de la competencia se desarrolló en la Universidad
Interamericana de Panamá, donde los 15 finalistas presentaron sus platos insignia
ante el jurado. La jornada culminó con una ceremonia de premiación en la Ciudad
Adrián Abadi, y contó con un menú exclusivo a cuatro manos creado por
Mitsuharu «Micha» Tsumura, de Maido; Gabriela Sarmiento, ganadora de la Final
Regional de Latinoamérica en 2024; Mario Castrellón, de Maito; y Cuquita Arias de
Calvo, de Cuquita Cookita